Desde 1936 custodiamos los cultivos asentados en la tierra colombiana, más exactamente en nuestra finca Alto de Plumas, ubicada en Santuario, municipio enclavado en el departamento de Risaralda, denominado por la UNESCO como patrimonio de la humanidad y referente mundial del café de la más alta calidad.
Nuestras tierras han dado a luz cultivos de café, cacao y productos agrícolas de altísima calidad, como muestra de la riqueza natural y cultural colombiana. Pero la calidad y excelencia no es solo coincidencia climática y natural, esta se ha labrado con el trabajo de nuestra familia cafetera, dadora de forma y nombre a esta promesa de valor y especialidad que representa T&C.